miércoles, 20 de mayo de 2015

Gobierno Abierto, por Alejandra Naser

El Gobierno Abierto es “aquel que entabla una constante conversación con los ciudadanos con el fin de escuchar lo que ellos dicen y solicitan, que toma decisiones basadas en sus necesidades y teniendo en cuenta sus preferencias, que facilita la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta, y que comunica todo lo que decide y hace de forma abierta y transparente” (Javier Llinares).

Esta nueva forma de hacer gestión pública promueve por tanto, políticas de transparencia, canales de participación ciudadana para el diseño e implementación de las políticas públicas (e incidir en la toma de decisiones) y mecanismos que estimulen el aprovechamiento de las capacidades, de la experiencia, del conocimiento y del entusiasmo de la sociedad para generar soluciones a todo tipo de problemáticas comunes.
Las políticas de transparencia que se están impulsando en América Latina, gracias a las legislaciones que han ido aprobando los Estados, son un fuerte impulso para este enfoque de apertura y constituyen una genuina oportunidad para fortalecer la democracia. Sin embargo, la transparencia y el uso de las tecnologías de la información no bastan: es preciso prevenir los riesgos que se apuntan en este trabajo y, en especial, afrontar el reto de reformar la Administración Pública para adecuarla a las exigencias de una democracia participativa y colaborativa.

Otro pilar fundamental de este nuevo modelo, es la gestión de la información en formatos abiertos, comúnmente llamado “datos abiertos”, el cual consiste en el acceso y uso de la información pública por parte de terceros para entregar nuevos servicios a los ciudadanos. Se trata de poner a  disposición de la sociedad, de manera libre, gran cantidad de datos procedentes de diferentes organizaciones del ámbito de la Administración Pública o de aquellos proyectos que han sido financiados con dinero público. El objetivo de “abrirlos” a la sociedad es que ésta pueda sacar provecho de ellos ya que las organizaciones que los ofrecen no pueden, no quieren o simplemente no tienen la capacidad de analizarlos o de procesarlos. Ponerlos a disposición de la sociedad hace que cualquier persona u organización pueda construir sobre ellos una nueva idea que resulte en nuevos datos, conocimientos o incluso servicios. Se trata entonces, de abrir una puerta a la innovación y al conocimiento así como ofrecer nuevas oportunidades de negocio pues  aprovecha la gran riqueza de información que se encuentra en manos de la administración pública. Las distintas reparticiones públicas poseen gran cantidad de fuentes de información que utilizadas de manera creativa y combinándolas adecuadamente con otras fuentes permiten crear aplicaciones de valor añadido.

Existe una inicativa multilateral denominada “La Alianza para el Gobierno Abierto (AGA)” lanzada en 2011 cuyo objetivo es impulsar los principios del Gobierno Abierto en los países del mundo. Se trata de un reciente esfuerzo global para ampliar la frontera en la mejora del desempeño y de la calidad de los gobiernos. Sus fundamentos se encuentran en el hecho de que los ciudadanos desean gobiernos más transparentes, efectivos y que rindan cuentas, con instituciones que robustezcan la participación de la sociedad y respondan a sus necesidades y aspiraciones. De este modo, la AGA se configura como una iniciativa cuyos esfuerzos se orientan a propiciar compromisos concretos desde los gobiernos para promover la transparencia, aumentar la participación ciudadana en el debate y en la decisión de los asuntos públicos, combatir la corrupción y aprovechar las nuevas tecnologías para robustecer la gobernanza democrática y la calidad de los servicios públicos (Ramírez-Alujas y Dassen, 2012).

Para ser miembros de la AGA, los países participantes deben confirmar su acuerdo en cumplir con las cuatro expectativas comunes que le dan sustento a la iniciativa:

a)   Suscribir la Declaración de Principios sobre Gobierno Abierto y aprobarla al más alto nivel.

b)   Asumir compromisos concretos, mediante la elaboración e implementación de un plan de acción nacional que se extiende más allá de las prácticas actuales en desarrollo y que debe ser llevado a cabo a través de un proceso de consulta con las múltiples partes interesadas y con la participación activa de los ciudadanos y de la sociedad civil.

c)    Comprometerse a un informe de evaluación a cargo de una panel de expertos independientes sobre el progreso del país en el cumplimiento de los compromisos incluidos en el plan de acción, y

d)   Contribuir a la promoción del gobierno abierto en otros países mediante el intercambio de mejores prácticas, conocimientos y asistencia técnica, tecnologías y recursos, entre otros.

Por tanto, los países deben concretar compromisos específicos a través de planes de acción que deberán reflejar y estar guiados por cuatro principios centrales de gobierno abierto propuestos por la AGA: (1) transparencia; (2) participación ciudadana; (3) rendición de cuentas; e (4) innovación y tecnología. Esto es:

1.    Transparencia: La información sobre las decisiones y el quehacer gubernamental deben ser abiertos, completos, oportunos, gratuitos y de fácil acceso para el público. Ello supone que los datos públicos deben cumplir con parámetros y estándares comúnmente reconocidos, tales como estar disponibles en formato brutos, susceptibles de ser procesados, que puedan ser accesibles a través de herramientas tecnológicas y de comunicación, etc.

2.    Participación Ciudadana: Los gobiernos deberán buscar que la ciudadanía se interese e involucre en el debate público, proveyendo los canales apropiados (aportando información y espacios de consulta) y mediante contribuciones que conduzcan a una gobernanza más efectiva, innovadora, responsable y que atienda las necesidades de la sociedad.

3.    Rendición de cuentas: Supone la existencia de normativas, procedimientos y mecanismos para que los servidores públicos justifiquen sus acciones, reaccionen a requerimientos y/o críticas que se les planteen, y asuman la responsabilidad por sus actos u omisiones, o cuando se apartan de la normativa o de los compromisos asumidos.

4.    Innovación y Tecnología: La idea de que los gobiernos han aceptado y hoy se adhieren a constatar la importancia de proveer a la ciudadanía un acceso cada vez más abierto a la nuevas tecnologías, y el relevante rol que ellas tienen en la innovación, así como la importancia de éstas para aumentar la capacidad de los ciudadanos en el uso que de ellas hacen.

La convocatoria y el llamado a integrar los principios del gobierno abierto han tenido una sorprendente respuesta a nivel mundial y, particularmente, América Latina y el Caribe constituyen un caso excepcional en la materia. De los 65 países que actualmente integran la AGA en el mundo, 15 pertenecen a la región. 

IMÁGENES DE FUTURO: ALGUNAS REFLEXIONES, por Luis Lira

Hacia 1900 el gran hombre de letras José Enrique Rodó decía a los lectores latinoamericanos: “Hubo en la antigüedad altares para los “dioses ignorados”. Consagrad una parte de vuestra alma al porvenir desconocido. A medida que las sociedades avanzan, el pensamiento del porvenir entra por mayor parte como uno de los factores de su evolución y una de las inspiraciones de sus obras”. Recogiendo la invitación más que centenaria de este gran uruguayo, avanzaré en una discusión iniciada en una edición anterior del blog. En ella señalé que el estudio del futuro está compuesto por eventos, tendencias e imágenes acerca de lo que se cree que éste será. Los eventos son hechos que ocurren y que sobrepasan la capacidad de anticipación; en la literatura científica se les conoce como cisnes negros, wild cards o discontinuidades inesperadas. A su vez, las tendencias de largo plazo son procesos de cierta estabilidad, algunas con mayor o menor probabilidad de ocurrencia.

¿Pero qué son las imágenes del futuro?

Los seres humanos, gobiernos, empresas y organizaciones actúan en base a una cierta visión de futuro. La visión de futuro es siempre una percepción intuitiva que se puede mejorar a medida que se tiene mayor y mejor conocimiento. Su exploración sistemática permite reducir incertidumbre, ayuda a definir caminos posibles y contribuye a construir un futuro más cercano al deseable. No existen estadísticas del futuro, por lo tanto es crucial definir imágenes para actuar con visiones de futuro que no simplemente nos conduzcan a través de los caminos tendenciales. Hay actores que parecen visualizar el futuro con el espejo retrovisor del automóvil. Y, también, hay actores que postulan que el futuro no es más que muchos cortos plazos y que, por tanto, los estudios de futuro aún pueden esperar. Sobre estas imágenes erradas resulta necesario influir. Sin embargo, aún hay un largo camino por recorrer para crear conciencia sobre la necesidad de crear imágenes de futuro.

Las imágenes del porvenir pueden ser construidas, según Casez[1], a partir de la respuesta a dos preguntas básicas: 1) ¿La civilización moderna (con sus numerosos atributos, ciencia y técnica, industria, urbanización, democracia y laicismo, etc.) proseguirá su auge o perderá terreno? y 2) ¿Este auge (o pérdida de terreno) de la civilización va a la par con algún tipo de progreso o, por el contrario, habrá una regresión en relación con la situación actual?

Las combinaciones posibles se presentan en la siguiente figura:

Fuente: Casez Bernard. Las reflexiones prospectivas. Un ensayo de tipología

Como se observa en la figura, la combinación de estos pares de interrogantes da origen a cuatro situaciones-tipo siguientes:

A.    Más civilización y progreso: inspira dos formas de reflexión sobre el porvenir: el evolucionismo social y el progreso dirigido. En el evolucionismo social los cambios observados en la historia son interpretados como el  signo de una evolución irreversible que conduce por etapas más o menos numerosas hacia un estado terminal que imprime un progreso decisivo en relación a todo lo que le ha precedido. Existe, asimismo, una variante voluntarista de este esquema de civilización + progreso en el cual los movimientos de la historia se interpretan como el producto de una acción humana deliberada.

B.    Menos civilización y progreso: asocia el retroceso de la civilización con el retroceso del progreso y, por ello, puede denominarse retroprogreso. Corresponde a visiones del futuro que condicionan el advenimiento de un estado social mejor a un rechazo más o menos radical de la civilización moderna. Se concibe a partir de una visión política (cambio de modelo y sociedad), una visión ecologizante (o de la economía de pequeña escala) o formas de oposición a la globalización, etc.

C.    Más civilización y regresión: es en cierta medida la imagen invertida de la tipología precedente de la cual retoma el mensaje crítico de la modernidad y postula que un aumento en las formas características de la civilización moderna no pueden engendrar sino el anti progreso.

D.    Menos civilización y regresión: donde el retroceso de la civilización se acompaña de una regresión, y es simétrico con la idea rectora del cuadrante A, es decir, que civilización y progresos van a la par. Esta vez, el provenir es visto como una decadencia en el sentido más tradicional.

En suma, tenemos aquí una suerte de breve compendio del imaginario político occidental, que reagrupa el conjunto de representaciones mentales que incitan a los hombres a obrar bajo el presupuesto que el mundo es inteligible y que también el futuro ofrece, desde el presente, imágenes para ser pensado (Casez 1997; 26-28). 

¿Dónde se inscribe usted o la organización que usted representa en lo relacionado con las imágenes del futuro?

En prospectiva hay autores en cada una de las tipologías antes presentadas. Pero, en general,  

Actualización de los 15 desafíos globales para América Latina, elaborado por Millennium Project

Extracto del informe "Estado del Futuro 2013-2014", Millennium Project.

"Y el Millennium Project desde hace años que muestra como la sociedad global evoluciona a través del estudio de 30 variables que tienen respaldo en bases de datos de 20 años y que se proyectan para los próximos 10 años. En la síntesis del estudio “Estado del Futuro 2013-2014” se lee: “La situación mundial de la Humanidad sigue mejorando en general, pero a expensas del medio ambiente. Las personas en todo el mundo son cada vez más saludables, más ricas, mejor educadas, más pacíficas, y cada vez están más conectadas, y viven más tiempo. La tasa de mortalidad infantil se ha reducido un 47% desde 1990, la pobreza extrema en el mundo en desarrollo se redujo del 50% en 1981 al 21% en 2010, la tasa de finalización de la escuela primaria aumentó de 81% en 1990 al 91% en 2011, se produjo sólo una guerra transfronteriza en 2013, casi el 40% de la Humanidad está conectada a través de Internet, y la esperanza de vida ha aumentado 10 años en los últimos 20 hasta alcanzar los 70.5 años en la actualidad.

Sin embargo, los niveles de los mantos freáticos descienden en todos los continentes, los conflictos internos y el número de refugiados está aumentando, los glaciares se están derritiendo, las diferencias de ingresos son cada vez más vergonzosas, los arrecifes de coral están muriendo, la acidez de los océanos está aumentando, cada década las zonas muertas del océano se han duplicado desde la década de 1960, la mitad de la tierra vegetal en el mundo se ha destruido, el desempleo juvenil ha alcanzado proporciones peligrosas, los congestionamientos viales y la contaminación atmosférica estrangulan a las ciudades, de $ 1,000 a 1,600 millones de dólares se pagaron en sobornos, el crimen organizado obtiene por año el doble del dinero de todos los presupuestos militares combinados, las libertades civiles están cada vez más amenazadas, y la mitad del mundo es potencialmente inestable.

Las transiciones masivas de la agricultura aislada de subsistencia y de las economías industriales a una civilización pluralista conectada al emergente Internet global, se están produciendo a una velocidad e incertidumbres sin precedentes. El monitoreo de los principales indicadores del progreso desde la salud y la educación hasta el agua y la energía muestran que estamos ganando más de lo que estamos perdiendo, sin embargo, en donde estamos perdiendo resulta siendo muy grave.

Después de 17 años de monitoreo continuo del cambio global como se documenta en los informes anuales del Estado del Futuro, está claro que la Humanidad tiene las ideas y recursos para hacer frente a sus desafíos globales, pero no ha demostrado aún el liderazgo, las políticas y la gestión a la escala necesaria para garantizar un futuro mejor. También se desprende de la investigación de futuros globales de The Millennium Project en todos estos años, que hay un mayor acuerdo acerca de cómo construir un futuro mejor que el que los medios de comunicación muestran evidentemente en un solo sentido para mantener al público en una tragedia de desacuerdos, que refuerzan la polarización. Si tenemos en cuenta las muchas decisiones equivocadas que se toman y las buenas decisiones no tomadas, día tras día y año tras año en todo el mundo, es increíble que todavía estemos haciendo tantos progresos”

Esta es la actualización de los 15 desafíos globales para América Latina:
The Millennium Project 15 Global Challenges. Regional Considerations: Latin America. Last Updated: May 6th, 2015


Presentación de Alejandra Naser y Álvaro Ramírez Alujas en VI seminario internacional de transparencia

¿Qué es el Gobierno Abierto? ¿Cuáles son los desafíos y oportunidades que tenemos en el contexto de las llamadas políticas y planes de Gobierno Abierto en la región?

Los autores plantean que Gobierno abierto es “aquel que entabla una constante conversación con los  ciudadanos con el fin de escuchar lo que ellos dicen y solicitan, que toma decisiones basadas en sus necesidades y teniendo en cuenta sus preferencias, que facilita la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta, y que comunica todo lo que decide y hace de forma abierta y transparente”.

Señalan,  además, las razones para un Gobierno Abierto:

¿Por qué abrir un Gobierno?
  •       Fortalece los sistemas democráticos
  •         Promueve la transparencia y control de las políticas públicas
  •         Incrementa los niveles de confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas
  •          Fomenta la participación y fortalece el compromiso cívico
  •          Mejora la calidad, eficacia y eficiencia de los gobiernos y sus aparatos administrativos

Encontrarán la presentación en:


Algunas de las ideas esbozadas acá se detallen en la publicación de los mismos autores “Plan de gobierno abierto. Una hoja de ruta para los gobiernos de la región de CEPAL/ILPES”.

Laboratorios de innovación: Una guía práctica UNICEF

Los laboratorios de innovación generan interoperabilidad mundial. Son espacios físicos que permiten la colaboración entre el sector privado, el sector académico y la sociedad civil. Los laboratorios descritos en esta guía le permiten a UNICEF convocar nuevos y dinámicos socios en torno a problemas locales específicos, y, más importante, llevar las soluciones creadas a escala mundial. Ello porque en el mundo moderno la innovación no solo se crea en la mente de individuos brillantes sino también y, principalmente, en el trabajo colaborativo en equipo.

Este documento brinda la información necesaria para que el lector pueda crear su propio laboratorio. Podría ser un laboratorio de UNICEF o simplemente un espacio de creatividad destinado a resolver problemas mundiales importantes mediante la aplicación de recursos locales específicos.

El documento está estructurado de tal forma que ofrece una idea de lo que contiene un laboratorio, explica los pasos operativos específicos que es necesario dar para poner en marcha un laboratorio, brinda algunos ejemplos de laboratorios existentes, y por último, presenta documentos técnicos (términos de referencia, acuerdos de asociación, etc.) que usted puede adaptar para su propio uso. Más importante, está pensado para ser ampliado.



lunes, 13 de abril de 2015

DESASTRES NATURALES Y PROSPECTIVA, UNA REFLEXIÓN. POR LUIS LIRA

Un país agobiado por la contingencia de los desastres naturales puede concentrar todo su accionar en la atención inmediata de las personas afectadas y, a su vez, esto podría derivar en una reconstrucción que reproduzca la vulnerabilidad si no se planifica con visión prospectiva. Y convengamos que esa es la sensación de la población en los últimos años: que son procesos cíclicos y que no se prevé adecuadamente. Para evitar este escenario a futuro volvamos a lo básico en gestión de riesgos y en prospectiva. La gestión de los riegos tiene etapas y sub-etapas antes del suceso, durante y después de éste en procesos que no son lineales. Lo que interesa en esta reflexión es la capacidad de evaluación de los daños derivados de los desastres naturales para no reconstruir vulnerabilidad y la no linealidad de los procesos. A su vez, la prospectiva señala que el pasado ya ocurrió, que el presente es resultado de acciones pasadas y que por tanto a lo que hay que dedicarse desde hoy es a construir un futuro diferente del meramente tendencial marcado en este caso por eventos cíclicos no lineales y complejos.

EVALUACIÓN SOCIOECONÓMICA DE LOS DESASTRES

Chile está localizado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacifico lo que ocasiona una intensa actividad sísmica y volcánica. Su relieve con importantes alturas en la Cordillera de Los Andes y su larga y angosta franja costera, determinan valles que albergan, albergaron o albergarán aguas torrentosas que en su curso provocan inundaciones y aluviones de magnitud variables. Con su extensa y variada configuración geográfica, el país ha sido descrito como un peldaño de los Andes sumergido en el mar o como una loca geografía. Siendo así la geografía del país, sorprende que cada cierto tiempo lamentemos los efectos de desastres de origen natural o antrópico con sus graves secuelas, acompañados de una conocida sensación respecto a que se hace poco para prever y no reconstruir vulnerabilidad.

Como dice CEPAL los desastres tienen un efecto negativo sobre las condiciones de vida de la población, el desempeño económico de los países o regiones en que ocurren, además de que perjudican el acervo y los servicios ambientales. Las secuelas de los desastres se prolongan más allá del corto plazo y, en ocasiones, provocan cambios irreversibles tanto en las estructuras económicas y sociales como en el medio ambiente[1]. Y continua señalando “las acciones para reducir los efectos a largo plazo de los desastres se deben enfocar en dos frentes paralelos. En primer lugar, en previsión de un evento desastroso, la asignación de recursos para la prevención y mitigación del impacto como parte integral de una estrategia de desarrollo económico y social. Hay que considerar tales recursos como una inversión de alto retorno —en términos económicos, sociales y políticos— indispensable para asegurar el crecimiento en el largo plazo. En segundo lugar, una vez ocurrido un desastre, es imprescindible asegurarse de que las inversiones destinadas a la reconstrucción sean empleadas con miras a una reducción de la vulnerabilidad que garantice un desarrollo sostenible”. Por ello, “a fin de evitar esta situación, inmediatamente después de superar la fase de emergencia, se debe practicar una evaluación de los efectos directos e indirectos del evento, así como de sus consecuencias para el bienestar social y el desempeño económico del país o la región afectada. Esta evaluación no debe necesariamente ser precisa en términos de cuantificación, pero sí es exigible que sea lo más completa posible en el sentido de abarcar el conjunto de efectos y su impacto sobre los diferentes sectores económicos y sociales, la infraestructura física y los acervos ambientales. Mediante tales estimaciones será posible determinar el monto necesario para la reconstrucción, tarea urgente ya que los afectados no pueden esperar mucho tiempo en las condiciones que suelen primar después del desastre”.

Con una experiencia de más de 35 años en la evaluación de desastres, CEPAL ha preparado un manual para la evaluación de daños directos e indirectos que el suscrito tuvo la oportunidad de utilizar en una misión que evaluó del daños del desborde del Río Salado en la provincia de Santa Fe, Argentina[2]. "El manual se divide en cinco secciones. La primera se refiere a los aspectos conceptuales y metodológicos generales de las evaluaciones. La segunda sección describe los métodos para la estimación de los daños y las pérdidas en los sectores sociales, y se divide en los capítulos de vivienda y asentamientos humanos, educación y cultura, y salud. La tercera sección se concentra en la infraestructura de servicios, desglosados en acápites de transporte y comunicaciones, energía, agua y saneamiento. La cuarta sección trata sobre los daños y las pérdidas entre sectores productivos y se separa en títulos que abordan los sectores agropecuario y pesquero, industrial, comercial y turístico. La quinta sección se enfoca en los efectos globales, efectos transversales a distintos sectores y efectos macroeconómicos, y se expone en capítulos dedicados a los daños ambientales, el efecto diferencial de los desastres entre las mujeres, el empleo y el ingreso; se presenta una recapitulación de los daños que proporciona un procedimiento para la agregación de los daños directos e indirectos totales y para la medición de los efectos sobre los principales agregados macroeconómicos. La recapitulación es de especial relevancia ya que, al expresar el daño total en comparación con el tamaño de la economía u otras variables generales, permite dimensionar la magnitud del desastre y sus impactos globales. El análisis para medir los efectos del desastre sobre el posible comportamiento de las principales variables o indicadores macroeconómicos se refiere a un período de tiempo futuro que varía entre uno y dos años posteriores al evento, pero que puede ampliarse —dependiendo de la magnitud del daño— hasta cinco años”.

LA NECESIDAD DE LA PROSPECTIVA EN EVALUACIÓN DE DAÑOS 

Asistimos a una época de gran incertidumbre en la que la capacidad de anticipación se torna extremadamente difícil. En el caso de los recientes aluviones no es difícil suponer que la actividad productiva que permitía el asentamiento poblacional en la Región de Atacama y parte de Antofagasta debe ser evaluada en horizontes más largos que la evaluación de daños. Si ello no se realiza se estará quizás en condiciones de no reconstruir vulnerabilidad pero no contribuyendo al desarrollo sustentable de esas regiones. Y el tiempo para estas decisiones es el adecuado. Como dice Medina: “vivimos un momento en el cual se están configurando las principales transformaciones históricas que marcarán los futuros posibles de nuestras sociedades, a un ritmo por lo menos cuatro veces mayor que el que caracterizó a la revolución industrial, con sus consiguientes dificultades de percepción y de acción coherente y consecuente, y sus crecientes costos de oportunidad. Es un tiempo en el que aumenta la complejidad y la indeterminación produciéndose no sólo un aumento de la incertidumbre sino que se entra de lleno en el plano de la ambigüedad"[3]Al respecto, recuérdese que en el futuro cohabitan eventos, tendencias e imágenes acerca de lo que se cree que éste será[4]. Los eventos son hechos que ocurren y que sobrepasan la capacidad de anticipación. En la literatura científica se les conoce como Cisnes Negros[5]. El libro que así los denomina, propone una profunda reflexión sobre gran parte de los supuestos filosófico-matemáticos que actualmente aplicamos a la economía, a la concepción del riesgo y a la gestión de la incertidumbre. Un Cisne Negro es un suceso raro, de gran impacto en nuestras vidas y que sólo podemos predecir retrospectivamente. Muchas de las cosas más importantes que han ocurrido en nuestras vidas son Cisnes Negros, es decir, que no han ocurrido de una forma predecible y programada. Alguna de sus características son: 

GESTIÓN PÚBLICA Y PROSPECTIVA, APORTES A LA DISCUSIÓN

En una reflexión anterior de este blog sobre “Prospectiva, política y la ciencia de gobierno” señalaba que “la incursión en prospectiva debe reconocer la necesaria imbricación entre política -entendida como el ejercicio del poder de quienes están en el gobierno o de aquellos que aspiran a estarlo- y las políticas públicas. El ejercicio de la política sin políticas públicas es, principalmente, demagogia y, a contrario sensu, políticas públicas sin política es un ejercicio tecnocrático. Dentro del gobierno no se puede olvidar la política y fuera del gobierno no se pueden olvidar las políticas públicas".

Por estos días la población nacional asiste a una avalancha de información sobre asuntos que comprometen el funcionamiento del país. Abarcan la esfera pública en su interacción con el sector privado (PENTA, SQM y CAVAL) y la relación entre la naturaleza y la sociedad (aluviones en el norte). Y ciertamente requieren la conjunción de la política con la política pública. En un posteo anterior, también hice referencia  a las dificultades que enfrentan los lideres para pensar el futuro bajo las presiones de un presente demasiado agobiante: “el líder no es el único que cae en la falta de visión prospectiva. Para incorporar la visión de futuro en la gestión pública debemos cambiar colectivamente nuestra forma de pensar y hacer política. Como antes señalara, soy de los que postulo que la prospectiva es una versión moderna de planificación ya que ésta no es otra cosa que el intento del hombre por gobernar su futuro, por imponer la razón humana sobre las circunstancias. Y en esto, la planificación y la organización institucional del país están en deuda”. Se eliminó el Ministerio de Planificación y se cree que basta con un Ministerio de Hacienda que ordene la gestión pública mediante la elaboración y ejecución del presupuesto nacional. 

En el contexto anterior, parece oportuno difundir algunos trabajos sobre gestión pública en un país que cada ciertos años se ve conmocionado por problemas de dolo o corrupción. El país no reacciona adecuadamente ni tampoco anticipa escenarios de futuro como se deriva de las recomendaciones de los estudios que se reseñan a continuación.

Nuria Cunill en varios trabajos analiza la gestión pública señalando que las reformas no descansan en la ética de lo público sino en un conjunto de normas y procedimientos que velan por el cumplimiento de objetivos. Esto conduce a que se cumplan objetivos de desempeño que no se traducen en resultados y que tampoco la ética regule la actuación pública y privada[1]. En otro trabajo llega a la siguiente conclusión y propuesta: “que la democratización de la administración pública significa convertir a la ciudadanía en un sujeto directo de su control: esta es nuestra primera tesis. La segunda es que la democracia en la administración pública es una solución válida sólo si no atenta contra la eficiencia del desempeño gubernamental".[2] O sea, combinar transparencia con eficiencia.

Por su parte Alfredo Rehren,